
La ciudad de Alfaro se despertó ayer con sentimientos encontrados. Muchos aún trataban de identificar en la fotografía difundida por RTVE a aquel compañero de pupitre con quien compartieron horas de estudio y juegos en la zona del paseo de la Florida y que ahora es sospechoso de haber cometido, al menos, dos asesinatos. Lo mismo hacen quienes compartieron tardes de tertulia o trabajo con sus padres -ahora divorciados- o quienes estudiaron con alguna de las dos hermanastras mayores de Mikel. Todos se sorprenden.
Los recuerdos sobre Mikel son, en la mayor parte de los casos, muy difusos. No así los de su padre: «Como vecino, el trato fue excelente y su comportamiento, también», asegura quien compartió con ellos vecindario. Los problemas que tuvo la familia se debieron «al carácter reivindicativo del padre. No era un follonero, ni mucho menos, iba con el Derecho en la mano y hubo gente que se molestó», recuerda la misma fuente. Aquellos problemas acabaron en una agresión física que «incluso salió en un reportaje en la revista Interviú».
El Proceso de Burgos de 1970 también surge en la conversación de quienes coincidieron con la familia Carrera Sarobe durante su etapa alfareña. El vínculo se cierra en Antonio Carrera Aguirrebarrena, hermano del padre de Mikel, miembro de Ezker Batua-Berdeak (Izquierda Unida-Los Verdes) en el País Vasco y uno de los encausados en los históricos juicios de la capital castellana.
Fue acusado de colaborar con la banda terrorista ETA entre los años 1966 y 1968 y condenado a 12 años y un día de prisión por rebelión militar. Tras siete años de reclusión, a principios del año 1976 fue el primero de los condenados en Burgos que abandonó el presidio para iniciar una carrera política y sindical que le llevó a ocupar una concejalía en San Sebastián antes de convertirse en miembro del Parlamento vasco entre el 2001 y el 2009.
Abertzale Sozialistak
La política también ha estado presente en la vida de Mikel a través de su madre. Profesora de una ikastola, Ana María Sarobe dio el 'salto' a la política en el año 2007 cuando formó parte, como tercera reserva, de la agrupación electoral Nafarroako Abertzale Sozialistak, que trató de presentarse a las elecciones municipales en Pamplona.
Esa lista, encabezada por el recientemente excarcelado Pernando Barrena, fue anulada por el Tribunal Supremo al considerar que, junto al resto de agrupaciones con las que compartía siglas, no eran sino un «mecanismo de sucesión» de Batasuna. Posteriormente, varios miembros de Abertzale Sozialistak fueron detenidos por la Guardia Civil por su presunta pertenencia a la banda terrorista.
Los recuerdos sobre Mikel son, en la mayor parte de los casos, muy difusos. No así los de su padre: «Como vecino, el trato fue excelente y su comportamiento, también», asegura quien compartió con ellos vecindario. Los problemas que tuvo la familia se debieron «al carácter reivindicativo del padre. No era un follonero, ni mucho menos, iba con el Derecho en la mano y hubo gente que se molestó», recuerda la misma fuente. Aquellos problemas acabaron en una agresión física que «incluso salió en un reportaje en la revista Interviú».
El Proceso de Burgos de 1970 también surge en la conversación de quienes coincidieron con la familia Carrera Sarobe durante su etapa alfareña. El vínculo se cierra en Antonio Carrera Aguirrebarrena, hermano del padre de Mikel, miembro de Ezker Batua-Berdeak (Izquierda Unida-Los Verdes) en el País Vasco y uno de los encausados en los históricos juicios de la capital castellana.
Fue acusado de colaborar con la banda terrorista ETA entre los años 1966 y 1968 y condenado a 12 años y un día de prisión por rebelión militar. Tras siete años de reclusión, a principios del año 1976 fue el primero de los condenados en Burgos que abandonó el presidio para iniciar una carrera política y sindical que le llevó a ocupar una concejalía en San Sebastián antes de convertirse en miembro del Parlamento vasco entre el 2001 y el 2009.
Abertzale Sozialistak
La política también ha estado presente en la vida de Mikel a través de su madre. Profesora de una ikastola, Ana María Sarobe dio el 'salto' a la política en el año 2007 cuando formó parte, como tercera reserva, de la agrupación electoral Nafarroako Abertzale Sozialistak, que trató de presentarse a las elecciones municipales en Pamplona.
Esa lista, encabezada por el recientemente excarcelado Pernando Barrena, fue anulada por el Tribunal Supremo al considerar que, junto al resto de agrupaciones con las que compartía siglas, no eran sino un «mecanismo de sucesión» de Batasuna. Posteriormente, varios miembros de Abertzale Sozialistak fueron detenidos por la Guardia Civil por su presunta pertenencia a la banda terrorista.
ASESINOO
ResponderEliminartenes raxon jeje
ResponderEliminarjolin q wapo era de pequeño jeje
ResponderEliminarsii uff no veass q guapo... x dios!
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